En el año 2006, Godoy Cruz Antonio Tomba vivió uno de los momentos más emblemáticos de su historia al conseguir el ascenso a la Primera División de Argentina. Después de una temporada llena de desafíos y emociones, el equipo dirigido por el entrenador Diego Cagna demostró una capacidad impresionante en el campo, uniendo a jugadores talentosos y una afición apasionada.

La campaña de ese año fue un verdadero espectáculo. Con una plantilla que incluía a figuras como el goleador de la temporada, el uruguayo Santiago Silva, el equipo mostró un juego colectivo que lo llevó a la cima de la tabla de la Primera B Nacional. La conexión entre los jugadores y el cuerpo técnico fue palpable, lo que se tradujo en un rendimiento sobresaliente en cada partido. Los hinchas de El Tomba vivieron momentos de pura euforia, sobre todo en el partido decisivo que selló su destino.

El 20 de noviembre de 2006, el Estadio Malvinas Argentinas fue testigo de una noche mágica. Godoy Cruz se enfrentó a Almagro en un encuentro que prometía ser tenso y lleno de presión. Con un gol de Silva y otro de su compañero de ataque, el equipo selló su ascenso en un ambiente de fiesta y celebración. No solo se trataba de un triunfo en el campo; era la culminación de años de trabajo y dedicación de todos en el club, desde los jugadores hasta la directiva y, por supuesto, los fervientes hinchas.

El ascenso a la Primera División no solo elevó el estatus del club, sino que también encendió una chispa de esperanza y orgullo en la ciudad de Mendoza. El impacto de este logro aún se siente, con los aficionados recordando la temporada con nostalgia y gratitud. Es un testimonio del arduo trabajo y la perseverancia que define a El Tomba.

Desde entonces, Godoy Cruz ha continuado su viaje en el fútbol argentino, enfrentándose a grandes rivales y participando en competiciones de alto nivel, pero el ascenso de 2006 siempre será un punto de referencia en su historia. Cada vez que el equipo salta al campo, llevan consigo el legado de esa temporada inolvidable y el apoyo inquebrantable de su hinchada, un recordatorio constante de lo que significa ser parte de Godoy Cruz Antonio Tomba.